CUANDO HAY TERREMOTO, LAS PRIORIDADES TIEMBLAN
Por Fernando Erdmann, Gte. Gral. Doce Publicidad.

No viene al caso intentar explicar ni profundizar en la catástrofe que vivió nuestro país, de ello hay material suficiente para leer y releer. El asunto aquí es dar una mirada a los cambios de prioridades que tendrán las personas frente al consumo.
Evidentemente el primer giro se dará en la enorme necesidad de la población en solucionar los temas básicos. Materiales de construcción, maquinarias, sus correspondientes transportes y los servicios básicos serán los primeros en reactivarse con mucha fuerza. La madera, el cemento, el fierro, los revestimientos, techumbres, tableros, materiales eléctricos, cañerías y otros enfrentarán una demanda explosiva y las cadenas de retail que las ofrezcan verán sus locales repletos.
En segunda instancia, se podrán ver cambios en otras prioridades. Es difícil pensar en cambiar el automóvil en estos días, o renovar el tv por un plasma no es de primera necesidad. Los bienes durables tendrán que esperar un poco ante las necesidades básicas.
Los presupuestos de los hogares probablemente tengan nuevas partidas que eliminaran a otras. La destrucción de muchos lugares que eran fuentes de trabajo, nos enfrentará pronto a una incertidumbre laboral en sectores enormes y muy afectados como la Pesca, la industria Forestal y la industria del Vino entre otros, pero a su vez, darán paso a las obras de infraestructura y reconstrucción de cientos de ciudades, pueblos, caletas y poblados campesinos.
¿Estarán las marcas analizando estos cambios y preparándose para lo que vendrá? Luego de que los bancos y cadenas de tiendas poblaran los diarios con avisos solidarizando y ofreciendo ayuda ¿qué vendrá?. ¿Back to school como si no pasara nada?, ¿Liquidación de botas y parkas? ¿Créditos automotrices con bonos?
Hay sintonías nuevas en la gente que las marcas deben interpretar muy bien para acompañar a sus clientes en este nuevo escenario.